| | | | |  
  [ Enlarge Image ]  
 
 
<< Back 
Posted: 2006/01/30 by: Jose Pablo Chacón. El Rincon del Teologo.
El pecado nos tortura. En esta clínica Espiritual de diez pasos proponemos una manera guiada para que logres liberarte de los pecados no confesados y poder sentir el perdón de Dios en tu vida.
Clínica Espiritual #2
 
“Purificación profunda en diez pasos”
 
 
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo
Para perdonar nuestros pecados,
Y limpiarnos de toda maldad.
Si decimos que no hemos pecado,
Le hacemos a él mentiroso,
Y su palabra no está en nosotros”
1ª Juan 1:9-10
 
 
El mayor obstáculo que tenemos para ser santos no es tanto un problema de motivación, sino un problema de acumulación. Los cristianos experimentan frustración y derrota debido a la acumulación de pecados no confesados que están escondidos bajo la superficie. Este es un proceso de purificación que ha ayudado a miles de personas a encontrar libertad absoluta de sus pecados.
 
  1. Siéntese solo en un lugar tranquilo con un par de hojas de papel, un bolígrafo y su Biblia.
  2. Silencie su corazón ante el Señor permaneciendo quieto, cerrando sus ojos y preparándolo para buscar a Dios. Aparte de su mente todas las distracciones y pensamientos que interfieran.
  3. Ore al Señor y agradézcale por llevarlo a éste lugar de su vida en donde usted desea ser purificado y desea más de su santidad. Pídale que le dé valor y gracia a medida que se humilla ante él. Prométale al Señor que no huirá de su obra profunda y que permanecerá en el proceso hasta que Él le revele que está totalmente limpio ante sus ojos. Deje claramente establecido que completará el proceso, sin importar el costo o las consecuencias.
  4. Pídale al Espíritu Santo que le revele los pecados específicos de su vida –aun los que haya olvidado- los que aun se interponen entre Él y usted.
  5. Anote todo lo que el Espíritu Santo le revele. No dude y no ceda ante la tentación de obviar algunos de los más difíciles. Cuando ya no pueda recordar ningún otro, ore por segunda vez: “Espíritu Santo, yo deseo confesar todos los pecados entre tú y yo. Por favor revélame cualquier otro pecado que haya olvidado, dame tu gracia y tu valor”.
  6. Confiese sus pecados uno por uno ante el Señor. Comience por el más difícil utilizando palabras como éstas: “Señor, yo confieso ante Ti que he cometido el pecado de __________________________. Por favor perdóname y límpiame completamente de él”. Luego haga lo mismo con cada uno de los pecados de toda su lista hasta que acabe.
  7. Anticípese a la lucha personal que tendrá que enfrentar. Si todavía no ha querido enfrentar esos problemas no confesarlos ante el Señor: No se alarme ante un fuerte deseo de huir, porque todos los sentimos.
  8.  Esté consciente de que tendrá que humillarse por lo menos a una persona en el proceso de restauración. Tome el más difícil primero, y personalmente visite a esa persona. Si no es posible, llámela por teléfono, y si no es posible, escríbale una carta. Quizás usted tendrá que confesar o hacer algún tipo de restitución. Escoja siempre la forma más noble y haga más de los que se esperaría que hiciera para satisfacer al Señor y a la persona ofendida.
  9. Escriba “HECHO” después de que haya confesado, haya hecho la restitución, haya sido perdonado y haya recibido la limpieza del Señor.
  10. Queme las hojas como un acto de seguridad del perdón completo del Señor. Luego déle gracias a Dios y alábelo por su perdón y agradézcale su limpieza.

[ Back ]

 
Inicio|Biblia en línea|Estudios Biblicos|Foro Cristiano|Testimonios|Quienes Somos